Té a granel vs té en bolsitas ¿Por qué decantarse? Ventajas y Desventajas

¿Qué es más sano, el té a granel o el té en bolsitas? Probablemente te hayas planteado esta pregunta más de una vez, o quizás te quieres convertir en un verdadero gourmet del té y dudas de si la popular solución para infusionar el té es compatible con tu nueva elección. A continuación intentaremos darte algunas claves.

Té para un mundo frenético

Es indiscutible que nuestro actual modo de vida nos obliga a vivir mucho más acelerados de lo que vivían nuestros antepasados: cuando deseamos hacer algo, queremos hacerlo ya, y en el menor tiempo posible, porque hay miles de otras cosas pendientes por hacer. Consumir té, desgraciadamente, también se ha acelerado. No tenemos tiempo de esperar a que el agua esté a la temperatura correcta, ni de dejar reposar el té lo suficiente para que libere todo su aroma y sus nutrientes. Creemos que con una bolsita con una dosis unitaza vamos a conseguir todos los beneficios del té pero de una manera exprés, sin desacelerar nuestro ritmo de vida.

Pero recordemos que el té nació como una exquisitez, y a lo largo de los siglos se ha convertido tanto en una excelente herramienta de socialización como en un pequeño capricho de placer con el que nos obsequiamos para pasar un rato con nosotros mismos. Nuestro ritmo de vida frenético no debe perder esto de vista. Esto no quiere decir que seamos unos férreos detractores de las bolsitas de té y que creamos que el té a granel es la única alternativa. Al final del post os revelamos una solución que puede terminar haciendo de estos dos supuestos antagonistas la pareja ideal.

Té en bolsitas

Las bolsitas de té son pequeños paquetes que contienen la cantidad de té exacta para una taza. Aunque se empezaron a comercializar a principios del siglo XX, parece que llevan toda la vida con nosotros. Tienen exactamente la misma función que un infusor o filtro de té, liberando el sabor, aroma y propiedades de la hoja de té en el agua caliente. Aunque con menos propiedades que las hojas de té sueltas, las bolsitas de té liberan la teína con mucha más rapidez, por lo que son ideales para aquellos que no tienen demasiado tiempo pero no quieren renunciar a su bebida favorita.

De qué están hechas las bolsitas de té.

Hoy en día las bolsitas de la mayoría de las compañías que comercializan el té empaquetado están hechas de papel. Es cierto que es un papel especial, poroso y con gran resistencia al agua, realizado con una mezcla de madera y fibras vegetales y blanqueado con pulpa de origen también vegetal, pero es inevitable que en su proceso intervengan agentes químicos. Además, el sellado se lleva a cabo a través del calor, pero puesto que el papel no se cerraría por sí solo, los cierres de las bolsitas de té siempre contienen una pequeña cantidad de PVC o polipropileno, es decir, plástico.

Aunque las compañías de té afirman que sus bolsitas son biodegradables, siempre contendrán algo de plástico, como indica este artículo de The Guardian sore las bolsitas de té. Últimamente se están difundiendo cada vez más las bolsas de té piramidales, que parecen contener menos plástico termoadhesivo para su cierre y permiten a los amantes del té gourmet con prisas disfrutar de las bondades de un té de hoja suelta en la comodidad de una bolsita de té. De todas formas, ten en cuenta que, si tienes un paladar muy sensible, siempre notarás de fondo un casi imperceptible sabor a papel y que siempre terminarás ingiriendo algo de plástico.

Contenido de de las bolsitas de té.

¿Qué hay dentro de una bolsita de té? En el interior de estos paquetitos rectangulares encontramos normalmente hojas rotas o directamente polvo de té: son los llamados “fannings” (trozos pequeños) y “dust” (polvo), es decir, los restos que han quedado tras procesar las hojas de primera categoría, las hojas enteras. Los “fannings” y el “dust” son  los grados más bajos dentro de la jerarquización de la hoja del té en su estado seco, pero además en muchas ocasiones provienen de hojas de peor calidad: hojas más antiguas y más cercanas al suelo.

El hecho de utilizar hojas rotas o pulverizadas ayuda a que quepan mejor en el reducido espacio de una bolsa de té, y a que liberen su color y contenido en cafeína más rápidamente. Sin embargo, al estar la hoja atomizada y no entera, al infusionarla, se pierden muchos de sus minerales y aceites esenciales. Esto conllevará una menor ingesta de los nutrientes básicos del té y un sabor más insípido por lo que, en algunas ocasiones, las compañías de té añadirán aromas artificiales. Por otro lado, está comprobado que, cuando son sumergidas en agua, estas hojas de té desmenuzadas liberan más taninos, lo que dotará al té de un sabor más amargo y astringente.

En este punto es muy importante no confundir estos tés pulverizados comerciales con el té japonés matcha: a diferencia de los primeros, el matcha o té en polvo no se infusiona, sino que se mezcla con el agua caliente, de manera que al ingerirlo no bebemos una infusión, sino la propia hoja de té pulverizada, por lo que absorberemos todas sus propiedades.

El tamaño de las bolsitas.

Pero no todas las bolsitas de té contienen té de hojas rotas, algunas contienen hojas enteras. Este es un punto a su favor, pero el problema es que la reducida superficie de la bolsa no permite que las hojas de té se abran y expandan cuando entran en contacto con el agua caliente, de manera que tampoco serán capaces de liberar todo su sabor y potencial. En los últimos tiempos las grandes marcas están popularizando las pirámides de té que, al tener una mayor superficie, permiten a la hoja de té expandirse en su totalidad y liberar en el agua todo su aroma, sabor y nutrientes. Sin embargo, si estás preocupado por los plásticos, ten en cuenta que estas pirámides suelen contener algunos en su composición.

El problema de la frescura:

Aunque incluso en el proceso de recolección y elaboración de algunos tés de hoja suelta han intervenido máquinas, el problema con los tés producidos en masa que luego irán empaquetados en bolsitas de papel es que todo su proceso está mecanizado. Mientras esperan a ser empaquetados, los trocitos restantes del proceso, los “fannings” y “dust” pueden estar almacenados durante semanas y quizás no en las mejores condiciones, por lo que a la hora de ser introducidos en las bolsitas su frescura no será la del primer día.

Té a granel

Utilizamos el término “a granel” cuando nos referimos a un producto que no hemos comprado previamente empaquetado, sino al peso, eligiendo nosotros la cantidad. En la terminología del té, este té será normalmente lo que se denomina de “hoja entera” u “hoja suelta”. Su preparación requiere más tiempo que el de las bolsitas de té pero, si eres un verdadero amante del té, descubrirás que sus resultados son mejores.

Calidad del té a granel:

Podríamos decir que, ya por el hecho de venderse a granel, este tipo de té es un té gourmet. Por lo tanto, no estará hecho en base a los restos de las hojas de té al ser cosechadas, sino de hojas enteras de la mejor parte de la planta, que se encuentran en la cúspide de la jerarquización de las hojas de té en su estado seco. Frente a los trocitos y el polvo, los “fannings” y “dust” que incluyen las bolsitas, las hojas enteras son las denominadas “whole leaves” en la categorización de tés. Además, la calidad de la propia hoja será mucho mejor, alternando entre brotes, capullos y hojas más o menos jóvenes dependiendo de la variedad de té que deseemos.

Debemos tener en cuenta que los tés de hoja suelta no son ni mejores ni peores por la antigüedad de sus hojas, ya que éstas son elegidas para ciertas variedades. Es decir, un té blanco, que está hecho con los brotes más tiernos de la Camellia Sinensis no es mejor que el té verde japonés Bancha, que está hecho con hojas de segunda recolección. Ambos son, simplemente, diferentes, y esta elección de hojas se ha hecho ex profeso, al contrario que las hojas elegidas para las bolsitas, que son los restos que han sobrado de las cosechas.

Infusión de té de hojas sueltas:

Este té, al estar compuesto por hojas enteras y no estar constreñido por el reducido espacio dentro de una bolsita de té, al ser infusionado tendrá total libertad para expandirse mientras absorbe el agua de cocción. Así, el agua caliente podrá fluir a través de las hojas extrayendo poco a poco vitaminas, minerales y el sabor típico de la variedad de té elegida. Los detractores de las bolsitas de té afirman que el té a granel puede infusionarse más veces, pero nosotros no lo aconsejamos, ya que el té libera todo su potencial con la primera infusión.

Más tiempo = Más sabor:

Con más tiempo no nos referimos al tiempo de infusión del té, sino al tiempo de preparación del té en general. Si has elegido la opción de té a granel, has elegido disfrutar de un buen producto y, aunque esto no conlleva la obligación de realizar una ceremonia del té a la japonesa, que duraría horas, sí que necesitarás tiempo. Recuerda que el té es un placer, y no sólo degustarlo sino también prepararlo. Es un momento perfecto para parar en tu ajetreo diario y permitirte unos minutos para ti mismo.

Para preparar un buen té a granel necesitarás añadir la medida exacta de té y esperar a que el agua esté a la temperatura perfecta, así como respetar el tiempo necesario de reposo para que tu té sepa magnífico. Un té de hoja entera podrá liberar todo su aroma y sabor sin añadidos artificiales, por lo que dedicarle tiempo y mimo a su preparación tendrá una buena recompensa.

¡Haz tu propio blend!:

Una de las ventajas del té a granel es que, al no venir encapsulado en bolsas cerradas, podemos añadir la cantidad de té que deseemos por si queremos nuestra infusión más o menos cargada y combinarlo con otros ingredientes. Dependiendo del tipo de té, son clásicos la cáscara de naranja, los aceites esenciales, la canela, el jengibre, la cúrcuma…algunas mezclas están verdaderamente deliciosas pero, ¿por qué depender de otros blends cuando puedes experimentar por ti mismo y convertirte en un verdadero maestro de té?

¿Dónde almaceno entonces el té a granel?

Una de las comodidades de las bolsitas de té son el almacenaje. Dentro del paquetito en el que vienen de fábrica se conservarán más o menos bien pero, ¿qué hacemos con el té a granel? Te aconsejamos que utilices latas u otros recipientes que no permitan que la luz o la humedad afecten de alguna manera al té. Puedes conocer más trucos en nuestro post Cómo preparar y conservar el té a granel.

¿Reconciliación?

Si te niegas a renunciar a un té a granel pero te pueden las prisas, hay dos soluciones intermedias que pueden reconciliar a los dos contrincantes de nuestra lucha: té a granel vs té en bolsitas.

La primera ya la conoces, y son los tés que vienen en bolsitas piramidales: como hemos comentado anteriormente, la forma de estas bolsitas permite al té expandirse lo necesario para liberar todo su aroma y sabor, y no están rellenadas con los restos de las cosechas de té, sino con hojas enteras o, como mucho, con hojas parcialmente partidas (las denominadas “broken leaves”).

La segunda opción son las bolsas de té que se comercializan en paquetes. Suelen ser mucho más grandes que lo que se necesita para una taza pero, al no venir cerradas de fábrica, puedes introducir la cantidad de té a granel que desees, así como otros elementos para tu blend.

Sin embargo, recuerda que si estás preocupado por el medio ambiente o estás intentando eliminar los plásticos de tu vida, ambas bolsas siempre contendrán algo de plástico.

¿Según tú, quién ha ganado esta “encarnizada” batalla?

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